Tranquility Base Hotel & Casino o el alunizaje de los Arctic Monkeys

| 4 junio, 2018

Foto: EMI.

Los chicos burlones de Sheffield ya son unos caballeros maduros con Tranquility Base Hotel & Casino, el más reciente material de los Artic Monkeys.

Después de esperar más de 5 años por un nuevo material discográfico de los Arctic Monkeys, la banda oriunda de Sheffield lanzó el 11 de mayo el Tranquility Base Hotel & Casino. Todo el mundo tenía expectativas demasiado altas y tal parece ser que el resultado no ha logrado convencer a la gran mayoría, ni a los fans más recalcitrantes ni al público conocedor.

Y es que, honestamente, ¿quién no esperaba otra gran descarga de energía como lo hizo la banda con el AM?, considerado su material más exitoso y sobresaliente, tal vez más que su álbum debut Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not (2006).

En esta ocasión nos presentan un disco consistente, con una temática ya antes explorada por muchos músicos, con varios guiños setenteros. El álbum está acompañado en su mayoría de un piano delicioso y algunos riffs de guitarra que, pese a ser escasos, están perfectamente ejecutados. Se podría decir que es uno de los trabajos más arriesgados hasta ahora, completamente introspectivo y refinado. Tal vez cueste trabajo captar a la primera escuchada qué pasaba por la cabeza de Alex Turner cuando concibió este material.

Seguramente más de uno levantó las cejas cuando escuchó de viva voz de Alex en la primera canción Star TreatmentI just wanted to be one of The Strokes, now look at the mess you made me make”. El vocalista de una de las bandas de rock más exitosas de las últimas dos décadas se muestra vulnerable, añorando sus años mozos, en los que tenía aspiraciones al estrellato; seguramente nunca imaginó hasta donde lo llevaría su talento, a superar sus propias ambiciones (y hasta a sus ídolos) y que por más simplón o gracioso que pueda sonar, seguramente es más personal de lo que parece.

Tal vez te interese |   Anthony Bourdain: El Rockstar de la comida

Los Arctic Monkeys logran crear una atmosfera perfecta para enviarnos directo al espacio, en búsqueda de otra alternativa al mundo del que nunca pensaron sentirse desplazados. Queda muy claro ese sentimiento cuando escuchas Four of Out Five. Pero no conforme con eso, igual hay varias rarezas como She looks like fun, donde seguramente uno llega a preguntarse si tenían hambre en el momento de componerla, o simplemente ya estaban en camino a la luna.

El Tranquility Base Hotel & Casino pareciera más bien que es un proyecto solista de Alex Turner, pero ya ha declarado a la prensa que el trabajo en conjunto con sus compañeros lo hace sentir mejor y con mayor calidad como músico, y aunque sutilmente se note la participación del equipo, sobre todo en guitarra y bajo (los fans más curtidos extrañarán la energía salvaje de Matt Helders en la batería), sobresale la voz de Turner como el elemento predominante en este viaje estelar.

El “pero” que puede tener este disco es que sale cuando aún no podemos superar lo que el AM nos dejó. Ocurrió lo que siempre pasa con un álbum que llega a refrescar el rock actual: nos deja con ganas de más y nuestras ansias alimentan grandes expectativas con respecto al nuevo y anhelado proyecto.

No quiere decir que este trabajo sea malo, al contrario, demuestran que los burlones autores de Fake tales of San Francisco se han vuelto unos verdaderos maestros, capaces de hacer lo que quieran y, aun así, lograr que cualquier palabra por muy sosa que sea, suene hermosa y cobre un significado trascendental.

Tal vez te interese |  Beach House: el claroscuro del “dream pop”

Tranquility base Hotel & Casino está recién salido del estudio, hay que darle un poco más tiempo para que los fans acepten (o no) la nueva propuesta y se sienten a escucharla con atención para darle paso a lo que venga, que seguro hay más sorpresas que nos tienen preparadas estos chicos (ya no tanto) de Inglaterra. Sin duda ya son maduros y lanzan un material sin el temor al “que dirán.”

Comentarios

Comments