El plan de construcción de la refinería en el puerto de Dos Bocas, Tabasco, es que esta produzca 340,000 barriles por día, según dichos del presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, esta sería una meta muy ambiciosa y que muy pocos pueden alcanzar, pues de las 135 refinerías en operación en Estados Unidos, menos de un 10% produce una cifra similar de petrolíferos.
De acuerdo con datos de la Administración de Información de Energía (EIA) estadounidense, las refinerías que tienen una capacidad de producción mayor a 300,000 barriles por día son:
Refinería | Compañía | Producción (barriles diarios) |
Port Arthur | Premcor Refining | 335,000 |
Galveston Bay | Marathon Petroleum | 571,000 |
Garyville | Marathon Petroleum | 556,000 |
Baytown | ExxonMobil | 560,500 |
Baton Rouge | ExxonMobil | 502,500 |
Beaumont | ExxonMobil | 365,644 |
Pascagoula | Chevron | 352,000 |
Lake Charles | Citgo | 418,000 |
Whiting | BP Products | 413,500 |
Corpus Christi | Flint Hills | 319,000 |
Saint Paul | Flint Hills | 310,000 |
Port Arthur | Saudi Aramco | 603,000 |
Fuente: EIA, datos al 1 de enero de 2018
El pasado 9 de mayo, el presidente López Obrador anunció que la licitación para construir la refinería, y a la que fueron invitados los consorcios Bechtel-Tecnict, WorleyParsons-Jacobs y de las empresas Technip y KBR, quedó desierta porque las ofertas de los participantes no se ajustaban a las condiciones del gobierno para montarla en un plazo de tres años y a un costo por debajo de los 8,000 millones de dólares presupuestados para el proyecto.
Tras este resultado, el ejecutivo encargó entonces a la Secretaría de Energía (Sener) y a Pemex la supervisión y ejecución del proyecto. La empresa estatal, que no ha construido una refinería en más de 40 años, tendría a su cargo desarrollar un complejo de refinación con una capacidad solamente al alcance de las empresas más grandes del mundo, como ExxonMobil, Chevron o Saudi Aramco.
Las seis refinerías de Pemex tuvieron una producción promedio de 593,095 barriles de petrolíferos por día, de acuerdo con datos de la compañía, de los cuales 200,433 fueron de gasolinas y 122,788 de diésel.
La encomienda de una refinería de semejante tamaño levantó las cejas entre los inversionistas y agencias de calificación. Moody’s estima que el costo final del proyecto sea entre 10,000 y 12,000 millones de dólares y tarde más de tres años en ser completado.
“Con el tiempo, esto llevará a un mayor drenaje de los recursos fiscales, dado que Pemex necesita apoyo del soberano (gobierno) para estabilizar sus finanzas. El costo de la construcción de la refinería sería un costo adicional para su situación financiera”, agregó Moody’s.
La delicada situación financiera de Pemex, que necesita incrementar su producción de crudo para que su calificación crediticia no sea degradada, no le permitiría abordar un proyecto de este tamaño.
Una de 300,000 no, pero una de 100,000…
Ramses Pech, analista del sector energético, indica que es necesaria una nueva refinería que pueda suplir alguna de las seis existentes cuando dejen de funcionar. Aunque una con capacidad de 340,000 barriles diarios petrolíferos no es viable, sí se puede evaluar la posibilidad de construir una con capacidad de 100,000 barriles, cuyo costo sería de alrededor de 4,000 millones de dólares y su construcción no rebasaría los cinco años.
“También deberían dar la oportunidad a iniciativa privada para poder realizar la inversión de refinerías entre 20,000 a 100,000 barriles en zonas estratégicas del país, para reducir la distancia entre el centro de almacenamiento y reparto a estaciones de servicio. Los privados asumirían el riego financiero y crearían una competencia en costos refinación, dando pie a tener mejores precios al público”, agregó el especialista en un comentario.