Así es como México ayuda a conquistar Marte (y el espacio)

| 10 diciembre, 2018

Vía Láctea. Fuente: Pixabay

Talento mexicano participa en diversos proyectos, como nanosatélites y misiones espaciales.

Desde hace mucho tiempo el espacio ha sido la próxima frontera a conquistar por el ser humano. En todas partes del mundo hay este interés de saber qué hay más allá del límite del Sistema Solar que es la Nube de Oort, localizada a un año luz del Sol (9 460 730 472 580.8 de kilómetros, según determina la International Astronomical Union).

México no ha sido la excepción, y hay antecedentes históricos del interés en el espacio. Las culturas prehispánicas desarrolladas en el territorio mexicano construyeron un sistema calendárico basándose en los movimientos de los astros.

Un aspecto importante que el mismo director general de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), doctor Javier Mendieta Jiménez, destacó en julio pasado en un evento que “cuando la AEM comenzó a operar en 2013, mucha gente no creía en el talento de la juventud mexicana para el tema espacial. Pensaban que era imposible que pudieran competir o ganarle a jóvenes de países avanzados, con sus agencias espaciales funcionando hace 50 años con presupuestos billonarios. Pero comenzamos a hacer nuestras primeras convocatorias, y los resultados han sido impresionantes”.

No hay que olvidar además que dentro del marco del Congreso Internacional de Astronáutica IAC 2016, el país fue elegido por la comunidad espacial global para que Charles F. Bolden, administrador de la National Aeronautics and Space Administration (NASA, Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio), y el empresario Elon Musk hicieran el anuncio de la misión multinacional hacia el planeta Marte.

Y también la NASA y la AEM se han unido para que los astronautas que participarán en una misión a Marte en el 2030 se entrenarán en el Campo Volcánico de la reserva de la Biosfera “El Pinacate”, en Sonora, como lo hicieran astronautas entre los años 1965 y 1970.

 

Mexicanos mirando al infinito

Además, en estos días hay mexicanos que buscan desarrollar tecnología que nos ayuden a observar y entender el Universo. Es así como instituciones como el Conacyt, la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), MXSpace, UNAM Space y la AEM aportan su granito de arena en la ardua tarea de explorar el espacio.

Muchos mexicanos han ganado becas o han sido nombrados colaboradores con la NASA, incluso, antes que InSight, estuvo el Curiosity, misión que contó con la colaboración de Rafael Navarro González.

Pero, ¿qué otra tecnología espacial lleva la leyenda “Hecho en México”? José Javier Roch durante un foro en Querétaro realizado el pasado 7 de diciembre señaló que la investigación y desarrollo espacial mexicano se ha enfocado en los ámbitos de la astronomía, astrofísica, geofísica, astrobiología, observación de la Tierra, desastres naturales, comunicaciones espaciales, medicina espacial, sistemas globales de navegación satelital y la exploración (Pérez Valencia, I; 2018).

En este evento también se habló de MXSpace, una asociación civil que, según describe su página web tiene como objetivo: “ser parte de la comunidad que está transformando el espacio mexicano”, definiéndose como un “puente entre las ideas innovadoras y el talento mexicano, brindando apoyo para el desarrollo y estructura de nuevas tecnologías y proyectos que sirvan para generar cambios significativos en la industria espacial”.

Esta iniciativa se asoció con la UPAEP para crear el laboratorio Nanobed, que es una plataforma donde flatsats realizan simulaciones de mediciones sin la necesidad de salir al espacio, además de que trabajan en el desarrollo de un fentosatélite que será “más pequeño que un celular” y que llevará varios equipos para mediciones, fotografías, y realización de experimentos.

 

Próximo satélite mexicano

Otro gran proyecto espacial realizado por manos mexicanas es el AzTechSAT-1, un proyecto multidisciplinario que involucra a la UPAEP, la AEM y la NASA, que será el primer nanosatélite mexicano puesto en órbita desde la International Space Station (ISS, Estación Espacial Internacional) en el 2019, cuya misión será: “probar la intercomunicación satelital con la constelación GlobalStar, con el fin de desarrollar e implementar un sistema que permita mejorar la comunicación en la misión de los nanosatélites de clase CubeSat”, como se puede leer en el apartado que tiene la página web de la UPAEP destinado para este proyecto.

Cabe mencionar el ejemplo de Isaí Fajardo Tapia maestro en Ingeniería eléctrica y Rigoberto Reyes Morales con maestría en Mecatrónica, quienes además están estudiando su doctorado en el Instituto de Tecnología de Kyushu en Japón, quienes fueron seleccionados como parte del equipo de 23 personas, provenientes de 13 países, para colaborar en el desarrollo del satélite japonés Te-Koh.

 

Este instrumento se lanzó como carga secundaria del satélite nipón GOSAT-2 y el satélite Khalifasat de los Emiratos Árabes Unidos desde el centro espacial de Tanegashima. En este proyecto el maestro Fajardo participó en el diseño de instrumental para varias cargas útiles, además de que con un investigador argelino desarrolló un sistema para medir parámetros de plasma en la órbita alrededor del satélite, entre otros instrumentales.

Por su parte, el maestro Reyes participó en el diseño, desarrollo, integración y pruebas del subsistema de determinación de orientación, asimismo en el algoritmo mediante el cual se determina la orientación del satélite en el espacio.

El Te-Koh incorpora cargas útiles para realizar mediciones del ambiente de plasma en la ionósfera y para realizar otro tipo de mediciones que sean útiles para las nuevas tecnologías que se utilizarán en los futuros satélites.

Así es como México muestra que generaciones pasan, pero siempre se queda con nosotros ese deseo de saber sobre los planetas que nos rodean y más allá del Sistema Solar.

 

 

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